
Creo que yo era muy joven para recordarlo, apenas tenía unos escasos cinco años y yo creía que nada podía impresionarme más de lo que mi imaginación daba en esos momentos.
Crecí como cualquier niño a los inicios del 2000, nosotros fuimos prácticamente la última generación que lloraba porque sus padres no les dejaban salir a la intemperie y jugar con nuestros amigos del vecindario.
Sin embargo, nuestros padres eran los primeros en experimentar la revolución tecnológica hasta el punto en el que nunca nos dejaban tocar los teléfonos o si quiera acercarnos mucho a las computadoras pesadas que solían costar miles de pesos y deudas enormes para dispositivos con tan poco rendimiento.
Sucede, que al cumplir los siete años mi padre me regaló mi primer celular.¡Era fantástico! Ni siquiera sabía para qué me podía servir o algo, pero mi papá insistía porque para él, fue su mejor medio para mantenernos conectados y que pudiera llamarle sin interrupciones con mi mamá.
Claro, que como toda niña pequeña, lo primero que pensé fue la necesidad de presumir un artefacto de gran valor ante mi familia y claramente, empecé a investigar todo lo que contenía en sus aplicaciones, fue ahí que descubrí que podía jugar en el mismo celular, y aunque al poco tiempo esos videojuegos se volvieran monótonos y aburridos, yo me impresionaba muy fácil al imaginar cómo era posible que algo así funcionara así de bien.
Pareciera que fue de ensueño por los siguientes año que terminé convenciendo a papá de conseguir nuevos celulares, dado a que solía extraviarlos muy seguido, y conforme conseguía otros, me iba dando cuenta que los modelos no eran para nada iguales y que algo nuevo podía salir de otros tipos de celulares.
Mi modelo favorito siempre fueron los Nokia 2760, llamados coloquial mente como "Nokia de tapita", las accesibilidades tanto en correo como la resolución de los vídeos era muy baja, pero fueron la innovación para múltiples cosas que se le agregaron a los teléfonos en el futuro, también fueron los últimos modelos que emplearon el infrarrojo, en vez de Bluetooth. Incluso, algunos de ellos, tenían cámaras frontales como nuestras amadas selfies en los teléfonos celulares que empleamos hoy.
Cuando creí que las ideas futuristas eran sólo para la gente que alucinaba con haber viajado en el tiempo y que aún esperaban los autos voladores, salió a burlarse de todos nosotros, el magnífico "iphone". Para las personas de bajos recursos, como yo, tal vez nunca hayan llegado a tener si quiera un modelo de "iphone", pero hubo sus copias en algún momento, sin que Android fuese tan vital porque ni siquiera existía.
Era el anhelado modelo "touch" que dejó boquiabierta a muchísima gente, y que sólo llegó a popularizarse en el 2015.
De aquí y un poco más atrás, podrás ver como muchos niños nacidos en el 2010, ahora crecen dependiendo de la tecnología y adaptándose a ser sistemáticamente informados por el Internet. Dado a que existe la audiencia infantil en varias plataformas, las empresas piensan en ésto para que siga girando el mundo que se gasta en los negocios y que se ligará por mucho rato a las TICS para un alcance certero.
Estoy segura de que mucha gente de mi edad también conoció a la tecnología de una manera sorprendente....
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