sábado, 10 de noviembre de 2018

Introducción

¿Qué me motiva a elegir mi carrera?

En el presente solo pensamos que nuestra mayor motivación es reflejar nuestras metas en el dinero que obtendremos al finalizar o el mérito social que recibiremos por tener una licenciatura popular. En ciertos casos, las personas que nos motivan a seguir son nuestros padres, quienes nos dicen constantemente que no nos rindamos y que aprovechemos nuestra edad para algo que pueda beneficiarnos en el futuro; pues, podremos mejorar el estado en el que ellos se encuentran económicamente. Un ejemplo de la situación por la que muchos trabajadores pasan a diario es un empleo que no disfrutan, al que su sueldo suele ser pequeño porque rinden mucho menos que a diferencia de trabajadores que se dedican a algo que sí les gusta.




Nosotros los centenialls muchas veces estamos decepcionados hasta de nosotros mismos por no lograr metas pequeñas, y sin embargo, los adultos no paran de recordarnos que somos el futuro de lo que ellos verán en unos cuántos años. Y es que muchas veces tratan de motivarnos con palabras halagadoras a nuestras calificaciones o cosas que realmente no son relevantes en nuestra persona. A esto, también nace la problemática de que no solo en el ambiente familiar nos la vivimos estresándonos por materias, sino también a las inseguridades de uno mismo para alcanzar grandes cosas. También sucede, que en México hay una tasa de profesionistas muy baja, pues  van conforme a la condición en la que nuestro país nos ha dejado con las reformas educativas (que según nos iban a beneficiar como estudiantes) en los ingresos del estado que se dan para la educación pública. Si nos replanteamos éstas situaciones, es difícil imaginar que un joven tenga las suficientes ganas de estudiar en lugares que no le darán el apoyo que se merece como estudiante.

 Y también, tarde o temprano dejará de asustarse por amenazas de sus padres, al ver "que nada malo puede pasarles" a diferenciar de un trabajador promedio con un sueldo bajo y sin algún título, siendo así, pocos los que realmente vean un beneficio a los estudios. 


De paso a paso, avanzamos despacio.

 Motivación para la elección de una carrera.


Según el diccionario, motivación se define como "la acción de motivar o estimular a una persona", aunque también se entiende como "aquello que anima a una persona a actuar o realizar algo". Por su parte, la vocación es "la inclinación o interés que una persona siente en su interior para dedicarse a una determinada forma de vida o un determinado trabajo". Si queremos mejores resultados para cualquiera que desee emplear ciertas acciones humanas, se necesita de ambas para que el individuo efectúe bien sus labores. Un hombre que es bueno en un ámbito es capaz de conseguir el doble de sus inversiones  de trabajo, pero aquel que solo lo consigue escasamente por medio de motivación, suele perder su tiempo haciendo algo banal que solo lo llevará a agotarse física y emocionalmente, porque no puede conseguir la misma cantidad que un trabajador promedio conseguiría en su ambiente de trabajo.



Con base a esta información podemos conocer la mentalidad de un adolescente, ellos están a diario fijando su rumbo en el presente y ven al mundo como un camino interminable y aburrido de analizar a futuro; probablemente, porque mucho de lo que gozan en las tecnologías actuales les plasman por los medios que todo en ésta vida tiene una solución ya impuesta por alguien más, y que el trabajo de ellos es divertirse y disfrutar la edad que poseen ahora, porque más tarde no habrá tiempo para eso, pues el mundo adulto es cruel y difícil, ya que todos terminarán trabajando para los demás, el círculo de la comunidad del que nadie podrá salir.

"Se puede alcanzar un sueño porque vocación y motivación están en la misma línea recta y solo imponderables pueden desviar de la ruta diseñada"
Y cuando hablamos de un sueño, imaginamos muchas cosas, entre ellas, lo que hemos conseguido al dormir durante nuestras horas de descanso nocturnal. Pero en el caso de la escolaridad, nos enfocamos especialmente en el “soñar despiertos”.

Resultado de imagen para soñar despierto
De pequeños tenemos más motivación por el estudio, nos conciben con la idea de que seremos grandes personas que dejarán marca en el lugar donde vivimos, nuestros propios padres nos motivan a soñar en grande para estudiar materias complicadas o difíciles de recibir gran mérito monetario. Algunos crecen soñando que serán veterinarios, otros astronautas, policías, cocineros, viajeros, etc. Pero la realidad es mucho más oscura si notamos que dichos oficios o profesiones no son muy codiciados por el simple hecho de que en un país como en México jamás serán de gran relevancia para la sociedad.


Ahora bien, nadie nos ha limitado a soñar, probablemente, seguiremos sin encontrar nuestra vocación, así lleguemos a ser mayores y con alguna carrera ya ejercida. Es por eso, que nunca debemos dejar de lado nuestra motivación como seres humanos, porque probablemente estemos perdiendo el tiempo, estudiando algo que definitivamente no amemos y que sea sólo la única forma de generar recursos para pagar cualquier tipo de trato comercial.

Consejos para plantearte al elegir la carrera


·         Toma distancia y pon en perspectiva tu situación actual

A veces un poco de distancia ayuda a ver mejor y a quitar pasión a un asunto. Así que, en una situación de incertidumbre, conviene mirar tu vida como si fuera la de otra persona. ¿Qué tendría que hacer para salir del atolladero? Según explica Aída Baida, coach de La Profesional, conviene poner distancia física para aclararse. “En esas situaciones es difícil escuchar lo que realmente quieres, por eso es importante sacar tiempo para ti (…) y no me refiero a 10 minutos, sino a todo el tiempo que necesites para pensar con claridad lejos de tu ambiente habitual. Así que vete de vacaciones o tómate el fin de semana para pensar y dejar fluir tus pensamientos sin las presiones diarias”. Una recomendación parecida da Emily Huns, jefa de estudios de la Universidad de Londres: “Si no tienes idea de qué estudiar, relájate, es normal”. Huns cree que es importante tener tiempo para escoger una disciplina de la que uno realmente disfrute porque es el primer paso para ser un buen profesional.

·         Experimenta y no inviertas demasiado (todavía)

Si realmente no tienes vocación conocida, lo mejor es probar varias cosas. A veces nos acaba gustando lo que menos habíamos imaginado. No es mala idea hacer un curso gratuito, que no suponga grandes inversiones de tiempo y dinero y que pueda servir para abrirte un camino o todo lo contrario, para desechar alguna posibilidad a la que estuvieras dando vueltas en la cabeza. Alfonso Alcántara, creador del blog Yo oriento y coach especializado en directivos y empresas, lo resume muy gráficamente: “En caso de duda, da el siguiente paso pequeño y barato”. Para este experto eso es mucho más eficaz que paralizarse y esperar a saber lo que se quiere para actuar. “La vocación no se espera, se construye. Nos puede interesar casi todo si le damos una oportunidad”, sentencia Alcántara.


·         No pienses en el título, sino en las competencias

La idea central de esta recomendación es que el mercado laboral cambia, las profesiones también, pero hay habilidades y competencias que seguirán siendo imprescindibles y bien valoradas. Es un error pensar únicamente en el estatus que puede otorgar un título de una universidad determinada y no en lo que realmente te va a enseñar. “Hay que preocuparse menos por lo bien que suene el nombre de los estudios, acreditación o titulación de que se trate, no hay que dejarse engañar por su validez aparente. No se comprueban suficientemente los aprendizajes y competencias concretas que realmente incluye una titulación.
Tenemos que considerar más las consecuencias reales de participar en una determinada formación: en qué profesional nos vamos a convertir. Para elegir estudios, no pienses en profesiones, piensa en ser profesional. No conocemos las profesiones del futuro, pero es probable que las competencias valiosas sigan siendo similares”, escribe Alcántara en su blog. Algunas de estas competencias transversales y siempre útiles están relacionadas con la ofimática, los idiomas, las matemáticas, la estadística, la informática y la programación, las redes sociales y la gestión de contenidos en Internet, las habilidades sociales y las ventas.

·         Aprende mucho de algo. Hazte un profesional hiper especializado

Por lo visto muchas vocaciones han surgido de profundizar mucho en un asunto. Cuanto más se sabe de algo, más te gusta. Una vez finalizada la fase de experimentación, conviene poner el foco en una materia en lugar de seguir acumulando conocimientos superficiales sobre infinitos campos. Esta estrategia, además de ayudarte a aclarar tu vocación, también es útil para la entrada en el mercado laboral, pues te ayudará a definirte, profesionalmente hablando, y a diferenciarte de la competencia.


·         Fortalece tu red de contactos
Aunque aún no sepas con total claridad lo que quieres estudiar, hay una cosa que siempre necesitarás: contactos. Así que allá donde vayas dedícate al arte de hacer networking, pero tampoco te conviertas en una máquina de repartir tarjetas, simplemente habla con la gente, conócelos y, si estás de suerte, haz algún amigo. Recuerda que eres y serás tus relaciones.









Bibliografía




COMPETENCIAS DIGITALES, LA ERA DE LA TECNOLOGÍA.


·        ¿Que piensas acerca de la asignatura competencias digitales?

Es genial, bueno, hasta cierto punto requerimos de la tecnología de una manera avanzada porque es lo que manejamos comúnmente los jóvenes millenials y centenialls, pero a veces creo que el uso de plataformas y tiempo restringido puede ser estresante para cualquiera, así sea una materia fácil como lo es ésta.

·        ¿Que opinión tienes de la Tecnología actual?

Ha avanzado mucho desde los inicios del 2000, sin embargo, hoy en día se ha estancado en mejoras mínimas y no ha habido un nueva revolución que cambie la expectativa del usuario para su comodidad, y aunque las empresas de telefonía tratan de sacar modelos que reemplacen a la particular pantalla táctil que todos manejamos en la actualidad. Estoy a la espera de algo que pueda superar mis ideas del futuristas
 que los filósofos y científicos teorizaron en nuestros tiempos.

·        ¿De que manera crees que la Tecnología podría ayudar en disciplinas como la medicina, la enseñanza, el derecho, la zootecnia, la psicología, la antropología, etc.?


Aquello tenemos en nuestra vida cotidiana, tiene un uso y por qué de cada objeto. De cierta forma, vivimos en un mundo lleno de comunicaciones en el que ni siquiera podemos estar dos segundos desconectados porque sentimos que algo nos hace falta. En las ciencias y profesiones, es obvio que se necesita de herramientas tan indispensables para la vida moderna, pues no es díficil imaginar cómo en una empresa manejan cientos de dispositivos que analizan y a la vez facilitan la compra y venta en el mercado. También en la medicina se requiere un constante cambio a las cosas que anteriormente se les considera, incluso, lo que hoy podría estar salvando miles de vidas, solo necesita que sea remplazado por otro químico de mayor potencia y así habrían millones de vidas a salvo. 


·        ¿Como piensas que la tecnología puede ayudar a mejorar las relaciones entre padre, hijos  y hermanos?

Las redes sociales y la intercomunicación para familiares que se encuentran lejos, en su caso, hay hijos que viven a kilometros de distancia de sus padres y lo mejor es que uno puede chatear en tiempo real con su familia y platicar por medio de esas redes para que nunca se pierda la comunicación

·        ¿Que competencias Tecnológicas consideras debe tener un estudiante de bachillerato?

El conocer y tener a su alcance todas las redes sociales que están a su provecho y manejo, el uso del bitcoin, y la instalación de servicios que ayudarán a sus tareas en servidores. 


·        ¿Consideras tener dicha competencia?

Sí, de hecho, si algo me hiciera falta, con un simple click está a mi alcance el conocer cualquier forma de tecnología.